Los 10 terremotos más poderosos de México

19-09-2018

Sí, es verdad que los mexicanos siempre se levantan después de un gran terremoto; pero ¿de qué sirve si al próximo se vuelven a derrumbar?

Por: Alejandra Almed

 

De 1900, que es cuando se empiezan a tener registros en el Sismológico Nacional, a la fecha han ocurrido 25 terremotos mayores a M7.5, pero 129,780 sismos totales en nuestro país, cifra que se modifica diariamente, ya que en promedio se reportan entre 50 y 60 sismos diarios dentro de la República Mexicana.

De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, más de 1,000 terremotos de magnitud 4 o mayor se presentan cada año en nuestro país, por lo que ya no debería de ser sorpresa un fenómeno natural de este tipo. 

#1 7 de septiembre de 2017


danos-en-juchitan-oaxaca.jpgBandera de México entre escombros del palacio municipal de Juchitán, en Oaxaca
 

El primero en nuestra lista es el terremoto del 7 de septiembre de 2017. Con una magnitud de 8.2 fue considerado el terremoto más poderoso del último siglo. Su epicentro se ubicó al suroeste de Pijijiapan, Chiapas a las 23:49 hora local.

El terremoto causó daños severos en los estados de Chiapas y Oaxaca, así como afectaciones en Tabasco, Veracruz y Edo. Mex.  El municipio de Juchitán en Oaxaca fue el más afectado. Según las cifras oficiales se registraron más de 100 muertes y miles de viviendas afectadas.

En este terremoto, además del susto, hubo varios reportes y registros de luces en el cielo. Los fenómenos luminosos reportados durante terremotos de gran magnitud se denominan luces de terremoto (EQL por sus siglas en inglés). Un estudio reciente apunta a que se debe a la tensión entre las rocas abrasivas que, sacudidas por un temblor, pueden generar cargas eléctricas. Estas cargas, a su vez, pueden viajar hacia la superficie para generar luz al interactuar con la atmósfera.

#2 3 de junio de 1932

El segundo lugar de nuestro conteo es para el terremoto de M8.2 que ocurrió al Sureste de Casimiro Castillo, Jalisco a las 4:36 hora local. Si bien, la magnitud fue la misma que el terremoto anterior, algunos especialistas colocaron al del 2017 como mayor, ya que otros reportes sugirieron que la magnitud era superior.

Sin embargo, la profundidad del de 1932 fue de 33 km y se ubicó dentro del continente, a 4 km del municipio de Casimiro Castillo; el del 2017 fue 45.9 km de profundidad y a una distancia de 140 km de la costa. Como la profundidad del primero (1932) fue menor y ocurrió dentro del continente, se podría colocar en primer lugar.

Este terremoto ocasionó cerca de 400 víctimas. La ciudad de Manzanillo en el estado de Colima fue la más afectada. No obstante, se sintió en otros estados incluyendo la Ciudad de México, donde también se registraron construcciones dañadas. Inclusive en el país vecino de Guatemala se pudo percibir y lamentablemente, también perdieron la vida decenas de personas. Posteriormente se generó un tsunami con una depresión inicial seguido por una inundación que alcanzó 3 m.

Este sismo fue ubicado en la interface entre las placas de Rivera y Norteaméricana, donde la primera se subduce o se hunde por debajo de la segunda.

Si bien estos dos primeros terremotos fueron los más fuertes en cuanto a energía liberada, no fueron los más destructores y mortales. Este puesto lo sigue manteniendo hasta la fecha el terremoto del 19 de septiembre de 1985.

#3 19 de septiembre de 1985


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Foto de El Universal. Demolición del Hotel Continental debido al sismo del 85

 

El terremoto más destructor del que se tienen registro es sin duda el del 85 con una magnitud de 8.1. Su epicentro se ubicó al noroeste de La Mira, Michoacán a las 7:19 hora local.

El sismo se sintió en un área de 825,000 kilómetros cuadrados, desde la Ciudad de Guatemala hasta Houston, Texas. La ciudad de México fue la más afectada, sin embargo, también hubo daños en Ciudad Guzmán, Jalisco y las ciudades de la costa del Pacífico, Lázaro Cárdenas, Ixtapa y La Unión.

El terremoto causó deslizamientos y desprendimientos de rocas, abrió grietas en el suelo y destruyó y dañó edificios enteros. En la Ciudad de México, 412 edificios se derrumbaron y otros 3,124 sufrieron intensos daños. La cifra de muertes oficiales supero los 10,000, aunque fuentes ajenas aseguraban que ascendía los 20 mil.

Las réplicas del sismo provocaron un tsunami que causó algunos daños en Lázaro Cárdenas, Zihuatanejo y Manzanillo. La altura estimada de las olas fue de 3 metros en Zihuatanejo y 2.8 m en Lázaro Cárdenas.

Los daños económicos se estiman actualmente entre los 11 mil millones de dólares.

#4 9 de octubre de 1995


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Foto del archivo municipal de Manzanillo

 

Este sismo fue de poca profundidad, a 25 km y de M.8. Su epicentro se ubicó al sureste de Manzanillo, Colima, a las 9:35 hora local. Tuvo un área de ruptura de 150 km cerca de los límites de los estados de Jalisco y Colima.

El temblor se sintió en los estados de Colima, Jalisco, Nayarit y en algunos estados del centro. Provocó la muerte de por lo menos 49 personas, así como miles de damnificados. La costa de Manzanillo fue la más afectada, en la que ocurrió una de las grandes tragedias; el derrumbe del hotel Costa Real, donde decenas de personas perdieron la vida, incluidos turistas, trabajadores y porteños.

De igual manera, debido al movimiento telúrico un tsunami con olas de 5 metros de alto cubrió las costas de Colima y Jalisco.

#5 6 de agosto de 1942

Este terremoto fue de M. 7.9 y se reportó a 93 km al este de Ciudad Hidalgo, Chiapas, en el territorio de Guatemala a las 17:36 hora local.

Ha sido uno de los terremotos más fuertes para el país vecino. Ocasionó fuertes deslizamientos de tierra, daños en los edificios de Antigua y hubo afectaciones en la carretera Interamericana. El terremoto también fue sentido en México y el Salvador, sin embargo, no se reportaron grandes daños oficialmente.

Este temblor fue intraplaca; es decir, el movimiento o resquebrajamiento ocurre al interior de una placa tectónica, a diferencia de los más comunes, que suceden en el limite de dos placas por los movimientos de subducción, divergencia o convergencia. En los sismos intraplaca, la liberación de energía no genera tanta inestabilidad en las rocas adyacentes y es por eso que no se esperan tantas réplicas.

#6 18 de junio de 1932

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Daños producidos por el tsunami de Cayutlán. Foto: SSN

 

Poco tiempo después del terremoto de M8.2 de Jalisco, el 18 de junio del mismo año volvió a cimbrar la tierra, esta vez un terremoto de M7.8 en Tuxpan, Jalisco a las 4:12 hora local. Aunque el movimiento fue pocos días después del primero, técnicamente no se consideró una réplica, ya que éste ultimo rompió un área diferente a la del primero. Si bien las áreas de ruptura de ambos sismo están contiguas, no se traslaparon.

No obstante, el segundo sismo aumentó el número de damnificados en la zona y acabó por derrumbar construcciones dañadas. No parando ahí, el 22 de junio del mismo año, se volvió a registrar otro temblor de M.7.  Pocos minutos después de este tercer sismo, se produjo un tsunami de entre 10 y 13 metros de altura. El evento es conocido como el “Tsunami de Cayutlán”, el cual destruyó un tramo de 25 km de costa y causó por lo menos 75 muertes.

Entre los tres terremotos y el tsunami se reportaron más de 400 muertos, gran destrucción en Manzanillo, afectaciones al interior de Colima y Guadalajara y la destrucción de la ciudad balneario de Cuyutlán. 

#7 14 de enero de 1931

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Imágen sacada de la película de  Serguéi Eisenstein

 

Este sismo de M7.8 ocurrió a las 19:50 hora local, a 30km al oeste de Miahuatlan, Oaxaca, a una profundidad de 40 km. La ruptura se localizó en el continente por lo que los daños a la ciudad fueron severos.

Los pocos referentes que existen sobre este terremoto se deben principalmente a la película que grabaron los cineastas Serguéi Eisenstein, director de cine y teatro soviético y su compañero G. Alexandroff.

Los cineastas en un principio llegaron a nuestro país a grabar imágenes “folkloricas” de Ciudad de México, sin embargo, debido al temblor decidieron viajar a Oaxaca para grabar los desastres que había ocasionado el Gran Temblor.

Los cineastas cuentan, a través de su película, como casi media ciudad quedó destruida. Describen también que el río Atoyac quedó seco y con un nuevo cause; y  que una infinidad de gente, tanto ricos como pobres, se quedó sin hogar. Las imágenes de la película son realmente desgarradoras pues muestran una ciudad casi en ruinas. Los testimonios narran que se calcula que un 95% de la ciudad se perdió, incluidos la estación central del Ferrocarril mexicano del Sur.

Los pocos informes sobre esta catástrofe se deben a que el gobierno censuró por varias décadas las imágenes y las noticias sobre el acontecimiento. No es de extrañar que estos fenómenos llegaban “por sorpresa”, pánico y les costaba la vida a muchos. Las autoridades deben ser los principales ejecutores de planes de acción en caso de sismos o terremotos y nunca dejar de informar y mucho menos ocultar los acontecimientos. 

Oaxaca es uno de los estados con mayor sismicidad de la Republica, registra aproximadamente el 25% de estos. El origen de la sismicidad en este estado, al igual que en las costas de Chiapas y parte de Jalisco, se debe al contacto convergente entre dos importantes placas tectónicas en donde la placa de subduce bajo la placa de Norteamérica.

 #8 28 de julio de 1957

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El Ángel de la independencia tras el sismo del 57. Foto: El Universal 

Este terremoto fue de M7.8 con epicentro a 47 km al noreste de San Marcos, Guerrero y tuvo una profundidad de 33 km.

Este sismo es recordado como el Sismo del Ángel, pues en la madrugada del 28 de julio a las 2:40 hora local la tierra se movió de tal manera que pudo derribar el símbolo de nuestra nación, el Ángel de la Independencia. Los restos de la escultura de Enrique Alciati, en medio de la avenida Reforma, fueron un recordatorio importante para saber dónde estamos parados y a qué fenómenos estamos expuestos. Lamentablemente esa dolorosa escena se olvidó pronto y el siguiente terremoto, en 1985, volvió a llegar “por sorpresa” para dejar, no solo un pedestal derrumbado, sino una ciudad entera.

El terremoto del 57 causó más de 50 muertes y cientos de damnificados. Uno de los más memorables, además de la dorada victoria alada, fue la Nave Central de La Merced que se vino abajo. Los daños en las novedosas unidades habitacionales Juárez y Presidente Alemán dejaron familias aisladas en sus respectivos pisos y el edificio que se encontraba en la esquina de Frontera y Álvaro Obregón, en la colonia Roma, se derrumbó piso por piso, sepultando a 12 familias.

La ciudad de México no fue la única afectada, si no que en Chilpancingo se derrumbaron un tercio de las casas y en el famoso puerto turístico de Acapulco, el mar se retiró y provocó un tsunami que destruyó la costera.

La sorpresa de ese sismo, y quizás de los siguientes, fue que la Torre Latinoamericana, recién inaugurada en 1956, no tuvo ningún daño, ningún vidrio roto, ninguna cuarteadura, o daños en la estructura.  La Torre Latinoamericana sigue siendo, hasta la fecha, un ejemplo en cuanto a construcción. Después del sismo, la Torre recibió fama mundial por ser el edificio más alto en haber sido expuesto a una enorme fuerza sísmica y recibió el premio por parte del Instituto Norteamericano de la Construcción de Acero.

#9 23 de septiembre de 1902

Ocurrió a 5km del suroeste de Teopisca, Chiapas con una profundidad de 25 km. Fue de M7.7 y debido a su poca profundidad y su corta distancia, este terremoto posiblemente fue bastante severo; sin embargo, no se tiene mucha información sobre el mismo, debido quizás a su desarrollo a principio de siglo.

Chiapas y Oaxaca son de los estados con mayor sismicidad en la República Mexicana. El origen de esta sismicidad se debe al contacto convergente entre dos importantes placas tectónicas: la placa de Cocos (al sureste la del Caribe) y la Placa de Norteamérica. La interacción entre estas dos placas tiene lugar en la costa del Pacífico, frente a dichos estados.

#10 Terremotos de magnitud 7.6


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Tras el sismo de 2003, uno de los estados más afectados fue Colima. 

Desde 1900 hasta la fecha han ocurrido 9 sismos de M7.6. En 1903; 1907; 1911, el famoso terremoto maderista, que ocurrió cuando Francisco I. Madero entraba triunfante a la Ciudad de México; en 1928; 1941; 1973; en 1978; en 1985 y 2003, siendo estos dos últimos famosos por la destrucción que ocasionaron.

La magnitud representa la energía liberada, básicamente qué tan poderoso es un temblor. El número está construido de manera exponencial, es decir que cada magnitud es básicamente 33 veces más poderosa que la anterior. Esto significa que un terremoto de magnitud 7.0 es 33 veces más poderoso que uno de magnitud 6.0

Así mismo, lo poderoso que llega a ser un terremoto también depende de los desastres que haya ocasionado, tanto materiales como el número de victimas.

Con una profundidad de 9km, el sismo del 21 de enero del 2003, cuyo epicentro fue a 46 km del suroeste de Cd. Armeria, Colima, ha sido uno de los más destructivos para los estados de Colima y Jalisco. También afectó los estados de Michoacán, Nayarit, Guanajuato y otros estados del centro de la Republica. Las pérdidas humanas se contabilizaron en más de 20 personas. Entre los edificios que se colapsaron estaba el Edifico Federal de Manzanillo, pero se estimaron un aproximado de 10,000 viviendas afectadas.

Otro gran sismo de la misma magnitud fue la llamada réplica del 85, que se reportó a 25 km del noroeste de Zihuatanejo Guerrero. Este segundo temblor terminó por derribar edificios dañados a causa del primer gran terremoto; así como, lamentablemente, también fallecieron miles de personas más. Este segundo sismo provocó olas en las costas de Guerrero de casi 2 metros de altura.

Es importante aclarar que este segundo sismo técnicamente no fue considerado una réplica del primero ya que la ruptura se ocasionó en un área diferente a la del primer sismo.

Último gran terremoto en México

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Tras el sismo del 19 de septiembre 2017

 

Es interesante constatar que dentro de la lista de los 10 terremotos más fuertes de nuestro país no se posiciona el sismo del 19 de septiembre del año pasado, ya que su magnitud fue menor a la de muchos otros sismos que han retumbado en nuestro país.

No obstante, con M.71 el sismo del 2017 fue capaz de colapsar decenas de edificios, tanto en la capital, como en el centro del país. Su epicentro fue a 9 km al noroeste de Chiautla, Puebla, a las 13:14 hora local, con una profundidad de 38.5 km.

El terremoto no se consideró una réplica del sismo del 7 de septiembre, el más poderoso del último siglo, pues sucedió en una zona lejana al epicentro de éste. De acuerdo al Servicio Sismológico Nacional, el mecanismo focal del sismo muestra una falla de tipo normal, que es característica de un sismo intraplaca. Como lo mencionamos anteriormente con el terremoto de Guatemala, en los sismos intraplaca la liberación de energía no genera tanta inestabilidad en las rocas adyacentes y es por eso que no se esperan tantas réplicas.

Lamentablemente este ultimo sismo ocasionó la muerte de más de 400 personas y cientos de edificios dañados.

Como es claro, la historia de México inevitablemente va de la mano con los movimientos telúricos. La republica mexicana, al estar dentro del Cinturón de Fuego del Pacifico, y estar ubicada sobre 5 placas tectónicas, es un territorio sísmico; en donde los temblores, terremotos o sismos no tendrían por qué ser ajenos a nosotros.

Desde épocas muy remotas nuestro país ha enfrentado estos fenómenos naturales, no obstante, uno se pregunta ¿por qué nos empeñamos en olvidarlos?, ¿por qué no hemos aprendido de nuestros errores?, ¿por qué solo en septiembre se hacen simulacros?

Tantos años de historia, tantos terremotos han colapsado a nuestro país y tantas veces nos hemos levantado, entonces por qué hoy en día sigue siendo desconcierto para muchos.

Lo más impactante quizás es que después de toda la historia sísmica que acompaña a México, sigamos creyendo que los sismos se pueden predecir.

Quizás, lo más triste de todo es que sigamos escuchando y confiando nuestra suerte a charlatanes que hablan sobre cómo se pueden predecir los sismos; en lugar de haber aprendido ya de nuestros errores y de escuchar nuestra historia.

En México ha temblado desde siempre, pero lamentable es que cada temblor llega como si fuera el primero; como si no hubiéramos ya tenido suficiente desgracia o hayamos visto suficiente catástrofe. México sigue eligiendo olvidar.

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