La distribución del hielo de agua superficial en el polo sur de la Luna (izquierda) y el polo norte (derecha) . . NASA

Es oficial, hay hielo en la Luna

21-08-2018

Podría convertirse en agua potable para los ocupantes de una base lunar, o incluso utilizarse para combustible de cohetes o ayudar a los astronautas a respirar...

Por: Luis Moctezuma


Uno de los grandes retos para la exploración espacial con seres humanos son los recursos vitales. Nos imaginamos viajando a los planetas cercanos sólo bajo ciertas condiciones y una de las más importantes es la presencia de agua. El 20 de agosto de 2018 la NASA confirmó algo que quienes soñamos con viajar alguna vez al espacio deseamos por mucho tiempo: la presencia de agua en nuestro satélite.

Hasta ahora las visitas a la Luna se han limitado a unos días. Las naves de la misión Apolo que llevaron astronautas al satélite fueron breves en sus estancia. En un ambiente sin oxígeno ni agua, habría que llevar grandes cantidades de recursos para que los viajeros espaciales sobrevivieran. Ahora sabemos que, al menos en forma de hielo, existe agua en el cuerpo celeste más cercano a nuestro planeta.

El hielo que se ocultaba

Si no habíamos notado la presencia del hielo es por una razón sencilla: estaba oculto. Lo que se tiene registrado hasta ahora está en lugares muy particulares: oscuros, ocultos y polares. En las imágenes que ha mostrado la NASA se ve inmediatamente que el hielo no está sobre toda la superficie, sino en espacios recónditos. Sobre los polos lunares se reconocen algunas manchas azules, muchas de ellas en cráteres que tienen sombras muy profundas.

Los datos provienen de una misión lanzada en 2008. El M3 acompaña a la nave Chandrayaan-1, propiedad de la Organización de Investigación Espacial India. Un grupo de científicos liderados por Shuai Li, del Departamento de Geología y Geofísica de la Universidad de Hawai, analizó información del Mapa de Minerología de la Luna de la NASA (M3). Los resultados aparecieron el mismo 20 de agosto en la revista Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America (PNAS).

Para obtener información de la superficie lunar el M3 analizó la luz infrarroja. Con esta tecnología es posible medir y distinguir las moléculas que absorben este tipo de luz. El dispositivo es capaz de reconocer agua líquida, vapor y hielo, esto lo consigue gracias a la sensibilidad ante las vibraciones moleculares. Lo que se tiene registrado es hielo y se encuentra en las zonas de más difícil acceso de la Luna.

En los polos lunares la temperatura es muy baja. Por la inclinación del eje lunar, la luz solar no alcanza las regiones polares. En los sitios más cálidos de los polos lunares la temperatura es de -157 grados Centígrados. Además de la temperatura, los depósitos de hielo están sobre terrenos que no se observan con tanta facilidad. Sobre el polo sur los depósitos de hielo están dentro de cráteres. En el norte la dispersión es más amplia, pero abarca un área pequeña.

El hielo lunar y el futuro de la exploración del espacio

Antes de este anuncio se tenía indicios de la presencia de hielo en el polo sur lunar. Ahora sabemos que existe bajo ciertas condiciones que no sólo están presentes en la Luna. Al igual que nuestro satélite natural, otros cuerpos de nuestro sistema solar como Mercurio y Ceres (el planeta enano dentro del cinturón de asteroides) tienen inclinaciones similares en sus ejes.

El hielo lunar está ahí gracias a la falta de luz solar. En los polos de nuestro satélite la temperatura es sumamente fría y el agua se pudo conservar congelada ahí. Estos depósitos serán útiles en las exploraciones lunares del futuro, por ejemplo, podría potencialmente convertirse en agua potable para los ocupantes de una base lunar, o "dividirse" en hidrógeno y oxígeno para combustible de cohetes, incluso, el oxígeno dividido también podría ser utilizado por los astronautas para respirar.

Aún falta conocer mucho sobre su naturaleza pero el que haya agua ahí ya es una señal muy alentadora.

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