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Impresión artística de Oumuamua (European Southern Observatory/M. Kornmesser)

Antes de ‘Oumuamua hubo otro visitante interestelar que chocó contra la Tierra

18-04-2019

Y el estudio sugiere que pueden haber muchos más...

Por: Luis Moctezuma

 

Desde 2017 ‘Oumuamua se convirtió en motivo de especulaciones. Fue el primer objeto de fuera del sistema solar en ser detectado. Este cuerpo con forma de cigarro de 400 metros de largo viajaba a una velocidad poco habitual. Bajo el mismo criterio de la velocidad un estudiante universitario (Amir Siraj) y el director de astronomía de Harvard (Avi Loeb) decidieron rastrear a otros visitantes interestelares.

En busca de extranjeros en el sistema solar

Los cometas y otros cuerpos pertenecientes al sistema solar funcionan bajo la influencia gravitatoria de nuestra estrella. De esta forma, se desplazan a un ritmo controlado que los astrónomos ya tienen identificado. Si algo llamó la atención de ‘Oumuamua fue que no seguía la trayectoria típica definida por la gravedad solar y se movía muy rápido.

Loeb,  y Siraj buscaron datos sobre otros objetos con velocidades mayores a lo que acostumbran los cuerpos que se desplazan dentro de nuestro sistema solar. Recurrieron al catálogo del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra del gobierno de Estados Unidos. Para su búsqueda de otros visitantes de fuera del sistema solar analizaron datos de las últimas 3 décadas.

Entre los registros que estudiaron aparecieron 3 candidatos. De ellos uno fue descartado por estar ligado a la gravedad solar. Otro no fue posible definir si tenía un origen extrasolar o no. Finalmente hubo uno que sí cumplía con los requisitos y llegó a la Tierra 3 años antes que fuera detectado ‘Oumuamua.

Visitas desde fuera del sistema solar, un evento común

El objeto de fuera de nuestro sistema solar que los investigadores de Harvard detectaron se estrelló con la Tierra el 8 de enero de 2014. Se trata de un cuerpo mucho más pequeño que ‘Oumuamua, apenas medía 3 pies, menos de 1 metro de largo. Se detectó a una altura de 18.7 kilómetros sobre la isla de Manus en Papua Nueva Guinea (en el Pacífico sur). En ese momento su velocidad era de 216 mil kilómetros por hora. Además, su trayectoria sugiere que provenía de fuera del sistema solar.

La velocidad a la que viajaba este meteoro indica que recibió un impulso gravitatorio. Los lugares en que pudo haberlo recibido son dos: el interior profundo de un sistema planetario o una estrella en el disco grueso de la Vía Láctea. El estudio sugiere que la visita de este tipo de objetos es más común de lo que hemos notado hasta ahora.

Si en 30 años aparecieron 3 candidatos de los cuáles 1 cumple con las características de un viajero interestelar, entonces hay muchos más. El cálculo de los investigadores de Harvard sugiere que hay 1 millón de objetos similares por Unidad Astronómica (AU) cúbica; una AU equivale a la distancia promedio de la Tierra al Sol, poco menos de 150 millones de kilómetros.

De ser correctos los cálculos de este par de científicos habría una cantidad enorme de cuerpos capaces de viajar entre distintos sistemas solares. 60 mil millones de billones de meteoros serían lanzados gravitacionalmente por cada estrella. A esto podemos agregar que en el universo observable hay aproximadamente 10 mil millones de billones de estrellas, según Avi Loeb.

Quizá ‘Oumuamua fue el primero en ser detectado pero el panorama es enorme. Loeb y Siraj proponen usar la atmósfera terrestre para detectar a los meteoros, ya que pueden ser muy pequeños. Si alguno de estos objetos proviniera de una zona habitable en su sistema solar sería capaz de ir por el universo dispersando la vida, aunque esto por ahora es una suposición. Los resultados del trabajo de este par de investigadores se envío a The Astrophysical Journal Letters y por ahora se puede consultar en arVix.org.

 

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