Concepción artística de un elevador espacial. Crédito: Obayashi Corp.

Una compañía japonesa quiere construir un elevador para ir al espacio

18-08-2018

Al final, ¿qué tan difícil podrá ser construir un elevador de 36,000 km?

Por: Antonio Medina

 

Viajar al espacio siempre ha sido una situación que se ha atacado desde una misma perspectiva, construir naves tan potentes que sean capaces de llevar a la órbita baja de la Tierra astronautas y miles de kilogramos de carga. Pero una empresa japonesa tiene un proyecto desde hace algunos años que rompería por completo el paradigma de las travesías espaciales, y su propuesta es algo que ya conocemos desde hace mas de 100 años: un elevador.

¡Sí! así como lo lees, la empresa de construcción Obayashi Corp., tiene la firme meta de que para el año 2050 se haya construido este elevador sin precedentes. El cable del ascensor llegaría hasta 96 mil kilómetros -un cuarto de la distancia que existe entre la Tierra y la Luna- y será capaz de elevar a una altura de 36,000 km a treinta personas, además de cargas especiales al espacio en un período de aproximadamente siete días, viajando a una velocidad promedio de 200 kilómetros por hora. 

¿Cómo funcionaría?

Un ascensor espacial comprendería un gran cable de nanotubos de carbono que se extiende desde la Tierra hacia el espacio. Al final del cable existiría un contrapeso que le proporcione fuerza centrífuga, este contrapeso estaría situado en o sobre la órbita geosincrónica y sería lo que mantendría el cable tenso.

De acuerdo con el plan de la compañía, habrá una serie de anclajes para contrarrestar el peso del ascensor. La estación espacial que serviría como destino final estaría situada a unos 36,000 km sobre la Tierra. Más lejos estaría el ancla, a una altitud de aproximadamente 96,000 kilómetros, un cuarto de la distancia que existe entre la Tierra y la Luna.

Pero este proyecto no solo se trata de subir al espacio para admirar la vista, algo que podrán hacer turistas espaciales cuando lleguen a la estación central; también será un espacio para astronautas e investigadores, laboratorios, espacios de vivienda, e incluso, una puerta para el lanzamiento de nuevos satélites y misiones espaciales.

Antes de la estación principal existirían centros de distintas altitudes donde las personas podría experimentar el nivel de gravedad que existe en la luna y en Marte, lo que sería ideal para realizar experimentos para futuras misiones.

¿El fin de los cohetes?

Actualmente no existe la tecnología ni los materiales que puedan manejar el estrés de balancear un contrapeso a la velocidad de la rotación de la Tierra, pero en caso de conseguirlo, la era de los cohetes o transbordadores espaciales podría llegar a su fin, pues el costo que implica poner estas naves en órbita es extremadamente alto, mientras que enviar carga y personal por medio de este elevador sería una opción mucho más viable para todas las agencias espaciales, sobretodo para aquellas que continuamente están enviando cargas a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Todo esto podrá sonar a la novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke, las Fuentes del Paraíso, quien en 1979 describía un elevador de este tipo; pero para Obayashi Corp. esto no es ningún cuento, pues se planea que en el 2025 se inicie la construcción de este ascensor y se estima que tan solo 25 años después, pueda estar listo para comenzar a operar.

Aún quedan muchos problemas por resolver antes de dar el banderazo inicial a la construcción de este proyecto, pero los investigadores de dicha empresa se sienten confiados en que si al proyecto se suman las agencias espaciales de otros países, esto será una realidad antes de que podamos darnos cuenta.

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