Gisela Ortiz en el Gran Telescopio Milimétrico. Crédito: CONACYT//TEXCOCO

La Unión Astronómica Internacional premió a estudiante mexicana por su investigación de tesis doctoral

29-05-2018

México da un paso grande en la investigación astronómica.

La mexicana Gisela Noemí Ortiz León es premiada por la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés) por su tesis de doctorado Astrometría ultraprecisa con interferometría de muy larga base en el centimétrico y milimétrico que realizó en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, campus Morelia, bajo la supervisión del científico Laurent Loinard.

Actualmente Ortiz León realiza una estancia posdoctoral en el Max Planck Institut Für Radioastronomic, en Bonn, Alemania. Este galardón representó un reconocimiento a su trabajo sobre regiones estelares que realizó en conjunto con investigadores de México, Estados Unidos, Brasil y Chile.

En una entrevista mencionó que “la investigación sobre las distancias a estrellas jóvenes es un fragmente de un proyecto mayúsculo (…) Para mí, el premio de la IAU es un reconocimiento al valor científico de la investigación desarrollada por nuestro grupo de trabajo, y una gran oportunidad para que astrónomos de todo el mundo se enteren de nuestros resultados y puedan aplicarlos en sus propias investigaciones”.

Su tesis se basa en dos líneas principales. La primera se enfoca en el estudio de la posición de los astros para determinar distancias y movimientos. Según la investigadora, uno de los fenómenos que hoy intriga a los astrónomos es la formación y la evolución de las estrellas. Se piensa que las estrellas se forman de la acumulación de gas y polvo interestelar que abunda en ciertas regiones de la galaxia, denominadas regiones de formación estelar; su estudio y sus propiedades físicas, por lo tanto, representan un paso para entender la formación de nuevas estrellas.

Con esta investigación la mexicana ha participado en el proyecto Gould`s Belt Distances Survey (GOBELINS).

La doctora Ortiz en su investigación hizo mediciones para determinar con la mayor precisión posible la distancia de varias estrellas que aun se encuentran en sus regiones madres con respecto al Sol. Con un margen de error de uno a tres por ciento, estas mediciones permiten observar varias propiedades de las regiones madres, como su profundidad o el movimiento de las estrellas. Tal precisión fue gracias al arreglo del Sistema de Líneas de Base Muy Largas (VLBA, por sus siglas en inglés), que es un interferómentro conformado por 10 radiotelescopios situados en Estados Unidos que tienen la capacidad de medir la posición de las estrellas.

La segunda aportación de la doctora Ortiz León se trata de la primera observación del agujero negro en el centro de nuestra Vía Láctea. En este punto, utilizó la técnica interferométrica con el Gran Telescopio Milimétrico (GTM) y el VLBA, con el fin de formar virtualmente un telescopio de tamaño continental.

El resultado representa un gran paso para lograr el objetivo del proyecto del Telescopio Del Horizonte de Eventos (EHT, por sus siglas en inglés), en donde científicos quieren conseguir la primera imagen de la zona cercana a dicho agujero negro.

“Gracias a la investigación desarrollada en mi tesis, ahora sabemos que con el GTM es posible ver el agujero negro en tiempo real y detectar estallidos de radiación que ocurren cerca del horizonte de eventos debido a posibles incrementos en la caída de materia hacia el agujero negro” dijo la doctora Ortiz para una entrevista.

Si bien, medir la posición de estrellas para determinar su distancia y movimientos ha sido un estudio clásico en astronomía, resaltó Ortiz, aún hay mucho por descubrir y, por lo tanto, es una de las ramas más activas.

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