El Premio Nobel de Física va para la creación de herramientas láser

03-10-2018

Ok pero, ¿qué significa?

Por: Deyanira Almazán

 

El Premio Nobel de Física de 2018 se otorgó este martes 2 de octubre al Dr. Arthur Ashkin de los Estados Unidos, al Dr. Gérard Mourou de Francia y a la Dra. Donna Strickland de Canadá por  sus “rompedoras invenciones en el campo de la física láser”. Cabe mencionar que con este nombramiento, la Dra. Strickland se convierte en la tercera mujer en ganar el Nobel de física.

Este reconocimiento, que viene acompañado de 1 millón de dólares, fue gracias al trabajo que los científicos desarrollaron sobre la transformación de la luz láser en poderosa fuerza microscópica.

El trabajo del Dr. Ashkin comenzó en la década de 1970, cuando demostró que las fuerzas creadas por la luz láser eran capaces de capturar y manipular partículas con un tamaño de milmillonésimas partes de un metro. En 1987 logró atrapar bacterias utilizando lo que nombró “pinzas ópticas”, que utilizan la presión de un rayo láser altamente enfocado, para manipular objetos microscópicos.  Después, utilizando láseres aún más precisos, comenzó a estudiar el interior de los microbios sin destruirlos.

Mientras tanto, Strickland y Mourou, trabajaban juntos en la Universidad de Rochester, y buscaban crear láseres muy potentes de corta duración.  Así crearon una nueva técnica bautizada amplificación de pulso gorjeado (CPA), que consiste en tomar un pulso de láser ultracorto, alargarlo, amplificarlo y comprimirlo nuevamente, lo que multipilica su intensidad considerablemente.

Esta técnica podría usarse para crear un pulso láser que dure solo un attosegundo, una trillonésima parte de un segundo. En esas escalas de tiempo, fue posible no solo estudiar las reacciones químicas, sino también estudiar lo que sucede dentro de los átomos individuales.

Gracias a esta nueva técnica es posible realizar cortes altamente precisos en materiales como chips semiconductores; almacenar datos en discos duros de estado sólido; elaborar férulas quirúrgicas o stents para ensanchar y reforzar los vasos sanguíneos.

Así que más allá de los láseres, el Premio Nobel de este año reconoce una parte muchas veces olvidada del trabajo científico: la creación de herramientas. Esas herramientas que mejoran la calidad de vida de los seres humanos en un sinfín de terrenos.

Fuentes:

Quartz
The New York Times

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